La consulta realizada entre los miembros de la Comunidad Ergon como fase inicial de este proyecto muestra un elevado grado de consenso respecto al diagnóstico planteado y a la necesidad de impulsar transformaciones profundas en la gestión del Sistema de Empleo.
Más allá de matices y aportaciones específicas, las respuestas reflejan una coincidencia notable en torno a varias prioridades estratégicas que aparecen de forma recurrente a lo largo de todo el cuestionario.
Una primera conclusión se centra en que el principal reto del Sistema hoy ya no es únicamente gestionar el desempleo, sino gestionar la transición. La necesidad de acompañar a las personas en procesos cada vez más complejos de adaptación profesional aparece como una preocupación transversal. Los participantes otorgan una especial relevancia a los modelos de acompañamiento integral, a la orientación personalizada y al desarrollo de itinerarios adaptados a las necesidades del mercado de trabajo en que se ubica el proceso.
Una segunda conclusión es la importancia creciente que adquieren los datos, la inteligencia artificial y las infraestructuras digitales como elementos vertebradores del futuro. Entre las medidas más valoradas destacan la creación de un Espacio de Datos del Empleo, el desarrollo de plataformas avanzadas de análisis del mercado de trabajo, la implantación de sistemas de orientación apoyados en IA y la creación de un Pasaporte Digital de Competencias accesible para toda la ciudadanía. Existe una percepción compartida de que la transformación tecnológica debe convertirse en una palanca de modernización y eficiencia del Sistema.
El tercer gran consenso se sitúa en torno a la necesidad de reforzar la colaboración entre los distintos actores que participan en la gestión del empleo. La creación de órganos de gobernanza compartida, el impulso de dinámicas de aprendizaje conjunto y el fortalecimiento de la cooperación entre administraciones, entidades sociales colaboradoras y empresas/organizaciones aparecen reiteradamente entre las propuestas más respaldadas. Los participantes consideran que la complejidad de los retos actuales hace inviable una gestión fragmentada del Sistema.
Del análisis de las respuestas pueden identificarse cinco grandes prioridades estratégicas.
Personalización y acompañamiento
La medida más repetida en prácticamente todos los ámbitos analizados es la necesidad de evolucionar hacia modelos de acompañamiento mucho más personalizados, capaces de integrar orientación, formación, activación y apoyo social.
La Comunidad considera que el futuro de las políticas de empleo pasa por sustituir modelos generalistas por intervenciones individualizadas apoyadas en datos, capacidad predictiva y conocimiento profundo de cada trayectoria personal.
Inteligencia artificial, datos y capacidades de anticipación
La segunda prioridad claramente identificable es la construcción de infraestructuras inteligentes capaces de anticipar necesidades futuras y mejorar la toma de decisiones. Propuestas relacionadas con: Espacio de Datos del Empleo, Pasaporte Digital de Competencias, Orientación basada en IA, y Plataformas de Análisis del mercado laboral obtienen algunos de los mayores niveles de apoyo del conjunto del cuestionario.
Refuerzo del papel de las entidades sociales
Uno de los hallazgos más interesantes es la importancia que los participantes atribuyen a las entidades sociales como actores clave del sistema de empleo. Las respuestas reflejan una percepción muy extendida de que los procesos de inclusión laboral y acompañamiento a colectivos vulnerables requieren una participación mucho más activa de estas organizaciones.
Aparece así un consenso significativo sobre la necesidad de dotarlas de: mayor estabilidad, más recursos, mejores sistemas de coordinación y un rol más central y no sólo en el ámbito operativo dentro del ecosistema de empleo.
Calidad del empleo y precariedad invisible
Los participantes muestran una sensibilidad especialmente elevada respecto a fenómenos relacionados con la calidad real del empleo. La creación de indicadores específicos de calidad laboral, el desarrollo de certificaciones de calidad empleadora y la necesidad de abordar el acceso a la vivienda como factor de empleabilidad aparecen como elementos claramente diferenciales respecto a los debates laborales más tradicionales.
Este resultado confirma que la Comunidad interpreta el empleo no sólo como acceso al trabajo, sino también como condición de integración social sostenible.
Transformación cultural y organizativa
Las respuestas ponen también de manifiesto una creciente preocupación por la capacidad de adaptación de las organizaciones. Aspectos como aprendizaje continuo, flexibilidad, liderazgo, salud laboral y emocional y gestión ética del talento obtienen niveles elevados de apoyo.
La transformación del empleo se percibe, en consecuencia como un fenómeno que afecta simultáneamente a personas, instituciones y organizaciones y que va a a tener que gestionarse de forma coordinada con la transformación cultural y organizativa como condiciones necesarias para adaptarnos con éxito a los nuevos retos sociales, económicos y tecnológicos.
Una conclusión especialmente relevante
Quizá el hallazgo más interesante del conjunto de la consulta es que las propuestas más valoradas no son necesariamente las que plantean grandes reformas legislativas o cambios normativos complejos. Por el contrario la mayoría de los participantes dan prioridad a la relevancia de aspectos como colaboración, coordinación, innovación e inteligencia de datos,
Este resultado refuerza una de las hipótesis de partida del proyecto que desarrollamos desde la Fundación Ergon y que me permito resumir de la forma siguiente: Una parte muy importante de la transformación del Sistema de Empleo dependerá menos de nuevas regulaciones y más de la capacidad para construir ecosistemas colaborativos, inteligentes y centrados en las personas.
Nota final: podéis acceder al contenido del informe final en el link https://fundacionergon.org/propuestas-ergon
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