Tiempo de lectura: 3 minutos

Voy a verme afectado con total seguridad por la reestructuración que va a poner en marcha mi empresa como consecuencia del Covid-19. Estoy en un ERE temporal pero…. Tengo 53 años. ¿Qué me aconseja para que pueda orientar mi futuro? Joan V (Barcelona)

Vivimos una situación dicotómica. Por una parte, todo el mundo se refiere a la necesidad de potenciar y mantener el “talento senior” y mientras tanto,  muchas organizaciones terminan optando por desprenderse de este “talento” en situaciones como las actuales.

Joan,  a pesar de que la situación del mercado de trabajo sea complicada, como ya afirmaba en un post publicado ya hace unos cuantos años titulado «Hacer carrera después de los 50» (por cierto, accesible en el link http://pauhortal.net/blog/hacer-carrera-despues-de-los-50/ estoy convencido de que es posible seguir desarrollando una trayectoria profesional de éxito una vez alcanzada esta edad.

En la gestión de sus trayectoria los profesionales de 30/40 años han de centrar sus objetivos en consolidar aprendizajes y diversificar experiencias. Los 40/50 son años para capitalizar y consolidar las experiencias anteriores. Y los 50/60 han de ser los de consolidación o bien los del inicio de un nuevo camino. Cuando es además previsible que asistamos, en los próximos años, a un alargamiento de la edad de jubilación  ¿Es realmente tan complejo o incluso difícil cambiar de empleo a partir de los 50?

Aunque la experiencia que he adquirido muestra que un/a profesional o directivo/a que no ha seguido una trayectoria ascendente hasta esta edad, difícilmente podrá dar un giro radical y empezar a lograr éxitos destacables.


También deseo desterrar algunas creencias falsas sobre las posibilidades reales de seguir un desarrollo profesional exitoso durante el último tercio de nuestra vida profesional.


Los tiempos han cambiado. A los 50 años, mucha gente ya no es vieja, ni física ni mentalmente, de hecho, yo mismo me considero todavía joven y ya tengo más de 60 años. A partir de esta edad en teoría las experiencias acumuladas y “señority” evitan dar muchos pasos en falso. Además, en este momento, lo normal es estar de vuelta de muchos obstáculos que dificultaron la carrera profesional en las etapas anteriores, caso de condicionantes familiares y económicos. La educación de los hijos está prácticamente terminada o en cualquier caso, bien encarrilada, la vivienda habitual está pagada o próxima a serlo, y los objetivos profesionales ya no ofrecen grandes dudas.

Alcanzada esta edad puede ser un buen momento para redefinir lo que a uno realmente le gustaría seguir haciendo.  Uno puede llegar a ser algo más “flexible” en términos económicos, de movilidad, de status, etc. Por estos motivos la carrera después de los 50 se ha de ver como una trayectoria distinta, pero no imposible. Y más cuando uno se enfrenta a un despido no deseado.

En tu perspectiva lo que debes plantearte es que debes definir nuevos objetivos y utilizar medios diferentes para tu reorientación. Desconozco si tu organización te ofrecerá la posibilidad de acceder a un servicio de Orientación Profesional. Puede serte de gran utilidad. Si no dispones de él busca en algún servicio como Barcelona Activa (en tu caso puede ser una excelente alternativa).

Se consciente de que con la madurez profesional se reducen las posibilidades de utilizar métodos tradicionales en la búsqueda y probablemente el éxito se fundamentará en las relaciones profesionales que has desarrollado en tu trayectoria o en el autoempleo. Salvo alguna excepción que en todo caso no hará más que confirmar la norma, centrar únicamente la acción de búsqueda en el sector de los “Head Hunters” después de los 50, está probablemente abocado al más rotundo de los fracasos.

En relación a esta alternativa te aconsejo que busques un nicho de mercado y a partir de ahí diseña una estrategia (Barcelona Activa puede serte también de utilidad). Hoy los tiempos han cambiado y aunque resulte probablemente necesario redefinir lo que a uno realmente le gustaría seguir haciendo, estoy convencido de que, aunque puede no resultar fácil, es posible seguir desarrollando una carrera profesional a partir de los 50 años. De hecho digámoslo claramente yo mismo he vuelto a empezar con 60 años cumplidos.