Recordaros que fue en Enero del 2008 cuando inicié esta aventura. En otras palabras, mi blog ha cumplido ya 18 años. El tiempo pasa muy, muy rápido, y lo que es curioso, cada día más.
Un periodo en que me he convertido en un senior, he visto morir a mis padres, he tenido 4 nietos, he plantado algunos árboles y en el que sigo resistiéndome (a pesar de las peticiones que de forma habitual me formula mi pareja) a publicar un libro. Un largo periodo en el que, a pesar de todos los cambios ocurridos, he mantenido mi compromiso conmigo mismo y con todos vosotros/as.
Mientras escribía la frase anterior, igual que en el pasado año, he dudado sobre cuál sería el orden adecuado. Finalmente me he decidido por mantener el texto en los términos que acabáis de leer, aunque no sea lo “políticamente correcto”. Porque si hemos de ser sinceros he mantenido la iniciativa, en primer lugar, por un compromiso conmigo mismo que me obliga a estar al tanto de todo lo que acontece sobre los temas que me interesan, aunque esperando -pero esto no deja de ser una consecuencia- que los temas que trato y analizo sean de vuestro interés y os aporten algún tipo de valor.
A partir de ahí, ¡qué os voy a contar! Tras una primera época de prueba, la evidencia de que esa herramienta me permitía mantenerme despierto y en contacto con mi entorno personal y/profesional ha tenido como consecuencia que el hecho de sentarme delante de la pantalla del ordenador y ponerme a escribir se haya convertido en un “vicio” que sigue conmigo. A veces como simple cuaderno de notas y sitio donde incorporar enlaces y reflexiones que puedo usar en mis reflexiones y presentaciones, a veces como forma de someter mis ideas a un cierto escrutinio público, a veces como refugio, a veces como provocación. Pero siempre intentando generar contenidos de valor.
El hecho de que este aniversario coincida con el inicio del año supone alguna ventaja en la medida que me permite reflexionar sobre mis planes para el año que iniciamos. Por cierto, deciros que en estos días he escrito sobre mis propósitos y retos personales y sobre los relativos a la Fundación Ergon que, como sabéis, es hoy el proyecto que ocupa una parte sustancial de mi actividad profesional. ¡Os invito a bucear en ellos!
En 2008 acababa de aterrizar en una nueva realidad personal tras mi salida de la compañía que había creado y dirigido durante 20 años. Desde entonces han ocurrido muchas cosas (las relativas al ámbito personal ya están descritas en el primero de los párrafos de este post) mientras que la relación de acontecimientos profesionales es dilatada: Alius Modus, Laborsalus, LeadersXchange, Creare/Rumania, Facthum, Forum del Sector Público, Talent Tools y Fundación Ergon. Algunos de estos proyectos ya no existen, otros se han transferido a terceros, mientras que un tercer grupo permanecen hoy en día. En todo caso lo ocurrido durante este periodo es una manifestación clara de 2 principios: El primero el hecho de que mi trayectoria sigue centrada en la gestión de proyectos en el ámbito de las personas. El segundo la constatación de que el 50% de los proyectos empresariales dejan de existir en los primeros 5 años desde su puesta en marcha.
El blog ha sido, durante este periodo, y a pesar de estar centrado en otros proyectos, el elemento clave para no perder contacto con los temas referidos a la Gestión del Mercado de Trabajo, las Políticas de Empleo, la Orientación y la Inserción/intermediación que, aunque desde una perspectiva diferente, han acabado siendo los centros de interés en esta fase final de mi trayectoria profesional.
Os reconozco que en 2008 no era, ni mucho menos consciente, que estaba iniciando un proyecto que me acompañaría durante tanto tiempo. No pretendo engañaros, y por ello os reconozco que, a lo largo de los dos últimos años, he tenido en algún momento la idea de abandonarlo (coincidiendo con las primeras experiencias que he realizado con la IA). Sin embargo, finalmente he llegado a la conclusión de que su continuidad tenía sentido en la medida que, al margen de ser una muestra de mi “tozudez personal”, me permitía seguir obligado a mantener una actitud abierta frente a las nuevas realidades e instrumentos que la tecnología pone a nuestra disposición y por el impacto que puede llegar a tener en el mercado de trabajo del futuro y su gestión.
Tengo que reconoceros que los últimos acontecimientos globales (estoy haciendo la última revisión de este texto hoy domingo 4 de enero) son muy significativos y clarificadores respecto a las nuevas realidades que nos toca vivir. Tan sólo hace 5 años un proceso de ruptura de las corrientes de gobernanza global a las que nos habíamos ido acostumbrando en las 2 primeras décadas de este nuevo siglo, parecía imposible. Sin embargo, y una vez más, la realidad supera la ficción. Un proceso que además vivimos mientras tomamos consciencia de que esta regresión se produce en paralelo a la revolución tecnológica, al cuestionamiento de los principios democráticos, y a la constatación de que los efectos del cambio climático son cada vez más relevantes.
Como he hecho en los 18 años anteriores os agradezco a todos/as vuestro seguimiento mientras espero que lo que escribo siga siendo de vuestro interés y que la comunidad que formáis los que habitualmente me seguís se consolide y si es posible se siga ampliando día a día. Y para terminar confirmaros mi compromiso de conectar con todos vosotros con la rutina habitual desde hace algunos años: Martes y jueves con sendos posts y el sábado con la frase/reflexión para el fin de semana.
¡Un fuerte abrazo a todos/as!
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